James Petras
Viernes, 16 de septiembre 2011
Chávez frente a Obama:
A elecciones presidenciales en 2012
Traducción de Antonio Gutiérrez Rodero
Introducción
Dos presidentes en ejercicio se postulan a la reelección en 2012, Hugo Chávez en Venezuela y Barack Obama en Estados Unidos. Lo que hace que estas dos contiendas electorales sean significativas es que ellos representan respuestas opuestas a la crisis económica mundial:
Chávez con su democrático programa socialista persigue políticas que promueven la inversión pública a gran escala a largo plazo y el gasto dirigido al empleo, bienestar social y crecimiento económico.
Obama guiado por su compromiso ideológico con el capitalismo financiero corporativo, vierte miles de millones en rescatar a los especuladores de Wall Street, se centra en una reducción del déficit público y en la rebaja drástica de los impuestos, y ofrece subsidios gubernamentales a las empresas con la esperanza de que los bancos concedan préstamos, y el sector privado invierta. Obama espera que el sector empresarial comience a dar empleo.
La estrategia económica de Chávez apunta hacia el aumento de la demanda mediante el incremento del ingreso social.
La estrategia de Obama se dirige a enriquecer a la elite, con la esperanza de que haya un "efecto de goteo".
El programa de recuperación económica de Chávez se basa en el sector público, con el estado en la delantera a la luz de las crisis inducidas por el mercado capitalista y la suspensión de inversiones del sector privado.
La recuperación económica y el programa de empleo propuestos por Obama dependen totalmente del sector privado, utilizando dádivas fiscales para estimular las inversiones nacionales que generen empleo.
Según expertos y políticos, el desempeño socioeconómico de cada presidente será decisivo para determinar su reelección en 2012.
Cómo es el desempeño de los presidentes Chávez y Obama frente a las crisis económicas
En los últimos tres años, ambos presidentes han enfrentado profundas crisis socio-económicas que resultaron en aumento del desempleo, recesión económica y demandas populares de liderato político en la formulación de programas de recuperación económica.
El presidente Chávez respondió a través de un programa a gran escala de gasto público en programas sociales. Miles de millones han sido asignados a un programa masivo de vivienda diseñado para crear un millón de hogares en los próximos años. Chávez disminuyó tensiones con los militares y redujo los conflictos fronterizos mediante la negociación de un acuerdo político con el régimen derechista de Santos en Colombia. Chávez aumentó el salario mínimo, y el pago a los pensionados de la seguridad social, aumentando el consumo entre los grupos de bajos ingresos, estimulando la demanda y aumentando los ingresos en las empresas pequeñas y medianas. El Estado se embarcó en grandes proyectos de infraestructura, especialmente carreteras y transporte, creando puestos de trabajo en actividades intensivas en mano de obra. El gobierno de Chávez ha sostenido los niveles de vida mediante el establecimiento de controles de precios de alimentos y otros productos esenciales, lo cual sostuvo la demanda popular a expensas de la ganancia excesiva de los dueños de supermercados. El gobierno de Chávez ha nacionalizado las minas de oro y repatriado las reservas del extranjero en el curso de la financiación del programa de recuperación económica impulsado por la demanda, ha dejado de otorgar concesiones fiscales a los ricos y rescates a bancos en quiebra y empresas privadas.
Obama rechazó cualquier inversión pública a gran escala y a largo plazo para crear puestos de trabajo: su propuesta de "Jobs for America" en el mejor de los casos reducirá temporalmente el desempleo en menos de cinco décimas del uno por ciento.
En su búsqueda de políticas que beneficien a los tenedores de bonos de Wall Street, Obama se involucró profundamente en la reducción del déficit, es decir recortes a gran escala en el gasto público; especialmente en el gasto social. Obama, en acuerdo con la extrema derecha, aceptó las propuestas regresivas de reducir los pagos de impuestos para los populares Medicare, Medicaid y los programas del Seguro Social. Sus propuestas para financiar "Jobs for America" depende de los recortes en impuestos de Seguro Social, lo que garantiza una reducción en los pagos y un déficit o algo peor, lo cuál facilitaría la privatización --la entrega-- de la seguridad social a Wall Street, una bicoca de billones de dólares.
Obama ignora las ejecuciones hipotecarias contra más de 10 millones de familias, aumentando la escasez y la degradación de la vivienda, en favor del rescate de los bancos y de los estafadores hipotecarios.
Obama aumentó el gasto militar, multiplicando las tropas de combate en el extranjero, las operaciones clandestinas terroristas y el aparato de espionaje doméstico, aumentando el déficit a expensas de las inversiones productivas en educación, en el avance en destrezas tecnológicas y en promoción de las exportaciones.
A diferencia de Chávez, quien le da prioridad a resaltar el trabajo positivo y a las políticas de educación para los afro e indo-venezolanos, Obama ignora el 50% de jóvenes (18-25) Afro-estadounidenses y latinos desempleados en las grandes ciudades y en cambio está a favor de servirles a los banqueros blancos de Wall Street. En contraste con Chávez, quien ajustó pensiones y salarios a la inflación y hace cumplir los controles de precios, Obama congeló los salarios federales y los pagos de seguridad social, lo que resulta en una disminución del siete por ciento de los ingresos reales en los últimos tres años.
Según los últimos datos de la Oficina del Censo de los EE.UU. (septiembre de 2011) con Obama más de 46,2 millones de estadounidenses viven en la pobreza, la mayor cifra de todos los tiempos. El ingreso promedio del hogar cayó un 2,3% entre 2009-2010. El número de estadounidenses en la pobreza aumentó de 13,2% en 2008 a 15,1% en 2010. Casi uno de cada cuatro niños vive en la pobreza en 2010, y más de 2,6 millones de ciudadanos de los EE.UU. se habían empobrecido en un solo año.
En contraste, y en línea con las políticas económicas de goteo de Obama, el número de estadounidenses ricos que ganan más de 100.000 dólares, han sufrido poco o ningún impacto: las tiendas de lujo, como Tiffanys informan de un aumento del 15% en las ventas.
El 10% más bajo de la población, la que más, sufrió una caída en los ingresos del 12,1% entre 2009-2010, mientras que el 10% con mayores ingresos tuvo un descenso del 1,5%.
De los 34 miembros de la Organización para Cooperación y Desarrollo Económico, los EE.UU. junto con México, Chile e Israel tienen las peores desigualdades en clases sociales. Las políticas de Obama salvaron a los banqueros a costa de sacrificar a los trabajadores y a la clase media.
Consecuencias Políticas y Económicas de la Economía de Arriba hacia Abajo y desde Abajo hacia Arriba
Las consecuencias políticas y económicas de las políticas socio-económicas "de arriba hacia abajo" de Obama y la "de abajo hacia arriba" de Chávez son notables en todos los sentidos.
Venezuela creció 3,6% en el primer semestre de 2011, mientras que EE.UU. se estancó en menos del 2%. Peor aún, durante la segunda mitad del año Obama y sus asesores expresaron temor de que los EE.UU. se encaminen hacia una doble recesión; un crecimiento negativo. En cambio, el Presidente del Banco Central de Venezuela prevé un crecimiento acelerado para el año 2012.
Mientras que el desempleo en EE.UU. sigue por encima del 9% y combinado con el subempleo se eleva a más del 19%, las grandes inversiones públicas en infraestructura y vivienda de Venezuela generan empleos y reducen las cifras de desempleados y subempleados en el mercado de trabajo formal e informal.
La complacencia de Obama con los banqueros de Wall Street y los halcones de la reducción del déficit, y el enorme aumento del gasto en guerras en el extranjero y en el aparato de seguridad nacional, ha quebrado la tesorería.
Por el contrario, Chávez ha nacionalizado lucrativas minas del sector privado, bancos y empresas de energía y disminuido la tensión militar aumentando los recursos para programas sociales, tales como subsidios a los alimentos.
Las reducciones de déficit de Obama han llevado a despidos masivos en [las áreas de] educación y servicios sociales.
El gasto social de Chávez ha aumentado el número de universidades públicas, escuelas primarias y secundarias, y clínicas.
Millones de personas han perdido sus hogares por Obama ignorar el desalojo forzoso por los bancos hipotecarios; mientras que Chávez ha comenzado a solucionar el déficit habitacional con la construcción de un millón de viviendas.
Obama otorga créditos casi sin ningún interés a los bancos privados que no dan prestamos a empresas productivas para crear puestos de trabajo, prefiriendo la especulación con bonos extranjeros (brasileños) que tienen tasas de interés más altas.
Chávez invierte directamente en programas intensivos de trabajo productivo en infraestructuras, proyectos agrícolas de autosuficiencia y en desarrollo de plantas de procesamiento aguas abajo, refinerías y siderúrgica.
Como resultado de la reaccionaria economía de arriba hacia abajo, sus prácticas y abiertas amenazas de cortar programas sociales básicos, como Medicare, Medicaid y Seguridad Social; la popularidad de Obama ha caído del 80% al 40% en los últimos tres años y sigue bajando.
Por otra parte, su política fiscal militarista y a favor de Wall Street, que profundiza y extiende las operaciones terroristas y las guerras de Bush y Rumsfeld; ha girado el clima político de EE.UU. más hacia la extrema derecha. A partir del último trimestre de 2011, Obama parece vulnerable a la derrota electoral.
En contraste, el presidente Chávez, cabalga la ola de la recuperación económica. Sobre la base de programas positivos de expansión social e inversiones públicas, ha visto aumentar su popularidad del 43% en marzo de 2010 a 59,3% al 7 de septiembre de 2011.
La oposición [venezolana] respaldada por EE.UU. está fragmentada, débil e incapaz de desafiar la percepción popular abrumadoramente positiva de los proyectos de vivienda e infraestructura en beneficio de la masa de trabajadores y contratistas de la construcción.
Chávez es vulnerable en cuestiones de seguridad personal, corrupción e ineficacia administrativa. Pero se ve que ha adoptado importantes medidas para corregir estos problemas. Los graduados de una nueva academia [universidad] proveen policías honestos, y eficientes vinculados a la comunidad, lo cual en proyectos piloto ha reducido los delitos violentos en un 60%. Los esfuerzos por acabar con la corrupción y la ineficiencia burocrática todavía están pendientes.
Conclusión
La comparación de la presidencia de Chávez y la de Obama presenta un marcado contraste entre un exitoso programa socialista de recuperación económica y un fracasado programa de estímulo capitalista.
Mientras el público estadounidense expresa hostilidad hacia el saqueo de la tesorería por la banca privada; el gobierno amenaza a los últimos restos de la red de seguridad social; y Obama fracasa en reducir los persistentemente elevados niveles de desempleo y subempleo; la popularidad de Chávez aumenta junto al positivo "bienestar " entre las tres quintas partes de los electores de su presidencia.
Si el gobierno de Chávez continúa y profundiza su programa de estímulo económico de abajo arriba y la economía sigue creciendo y se recupera del cáncer; él con toda probabilidad será reelegido por avalancha en 2012.
Por el contrario, si Obama sigue siendo servil con la élite empresarial y financiera y tala y quema los programas sociales; continuará su caída hacia una bien merecida derrota y el olvido.
La recuperación económica de Venezuela a través de avanzados programas sociales es un poderoso mensaje al pueblo estadounidense: existe una alternativa a las políticas económicas regresivas "desde arriba hacia abajo": Se llama socialismo democrático y su defensor es el presidente Chávez, quien habla y trabaja para el pueblo; a diferencia del estafador Obama, que le habla al pueblo pero trabaja para los ricos.